¿Qué es el hambre emocional?

Actualizado: 8 jun 2020

"Cuando aprendemos a comer conscientemente, nuestra alimentación puede transformarse de una fuente de sufrimiento a una fuente de renovación, auto-comprensión y deleite"

Jan Chozen Bays


Muchos de los problemas de alimentación que tenemos se conectan o relacionan con nuestras emocion. Comer es uno de los procesos más básicos de los seres vivos y a pesar de ello se ha convertido en una actividad que no disfrutamos.

Desde la infancia, nos hemos acostumbrado a que la comida se use como un condicionante de castigo o premio, por ejemplo: ¡castigo sin postre!, y cuando llegamos a la edad adulta, nos acostumbramos a celebrar con comida. Tendemos a asociar la comida con emociones positivas y, es por eso que muchas veces cuando sentimos ansiedad por comer o consumir dulces, en realidad tenemos necesidad de compañía, afecto, tranquilidad, seguridad. Si luego pensamos que hemos comido en exceso, aparece en nosotros un sentimiento de culpa y es donde comienza un círculo de conductas poco saludables.


Un correcto hábito de alimentación esta formado por tres aspectos: el hambre, la saciedad y la apetencia.

El hambre: es un proceso en el cual nuestro cuerpo requiere nutrientes para funcionar de manera correcta, es la necesidad de comer independiente de la voluntad.

La saciedad: es la sensación de plenitud que calma el deseo o la necesidad previa de comer.

La apetencia: es el deseo de comer algo en particular.

Al unir estos tres procesos podemos disfrutar de consumir alimentos cuando tenemos hambre y reconocemos, cuando parar de comer, al sentirnos saciados.


Cuando tenemos problemas emocionales todo este proceso se desordena y recurrimos a consumir alimentos con la finalidad de sentir emociones agradables. Por lo general, los alimentos que consumimos son alimentos con alto aporte de calorías y elevado contenido de grasas y azúcares, ya que estos afectan directamente en el estado de ánimo, haciendo que este mejore, disipando la tensión emocional.

Debemos diferenciar entre el hambre emocional y la apetencia (ganas) de comer un alimento en particular. Sentir ganas de algo específico no es indicador de un problema, se convierte en un inconveniente cuando es la única forma de manejar una situación emocional, empezamos a subir de peso de manera poco saludable y sentimos obsesión con respecto a la situación.


¿Qué podemos hacer para controlar el hambre emocional?

1. Debemos aprender a diferenciar la situación de hambre en la que nos encontramos y prestar atención a las señales naturales del cuerpo.

2. Podemos detenernos un momento, analizar y sentir, de esta forma estamos siendo más conscientes sobre nuestro cuerpo.

3. Si te das cuentas que estas atravesando por un momento de ansiedad, por comer, procura no dejarte llevar por la fuerza de la emoción.

4. Esperar 5 minutos antes de consumir el alimento, de esta forma te darás cuenta si es algo que tu organismo necesita o si es una excusa para ocultar una emoción.

5. Si te da cuenta que es una excusa: Intenta disipar la emoción tomando un corto paseo, cambiando de actividad o conversando con un amigo.

6. Al tener control sobre lo que comes podrás disfrutarlo más sin necesidad de sentirte culpable.


Recuerda que al alimentarnos de manera consciente podremos disfrutar de todas nuestras comidas. ¡Una alimentación saludable no tiene porque causar intranquilidad y sufrimiento!



Referencias: American College of Cardiology. Alimentación saludable: Cómo enfrentar el comer por causas emocionales. 2015. https://www.cardiosmart.org/~/media/Documents/Fact%20Sheets/es-US/abk6215.ashx

Menéndez, Isabel. Alimentación Emocional. http://isabelmenendez.es/libros/ALIMENTACION%20EMOCIONAL%20-%20Isabel%20Menendez.pdf

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